Descubrir las fantasías de Cordes y sus ciudades medievales

¡Os recibimos en el corazón de la región de Occitania! Explorad

la autenticidad de nuestro territorio y de su rico patrimonio, aquí descubriréis numerosas sorpresas… cultura occitana, leyendas, tradiciones, gastronomía…

pigeonnier à livers cazelle

Una riqueza de nuestro patrimonio cultural: los palomares

Construcciones excepcionales con diferentes formas, ricas de arquitectura e historia, ofrecen una mirada a las rutas.

Construcciones únicas, «Les Maisons à Plumes» aspiran a conocer su historia.

Testimonios muy importantes de nuestra región, en la Edad Media, el palomar era necesario para la vida cotidiana.

En venta en la Oficina de Turismo: Los palomeros de Tarn

¡Marcharse con un recuerdo de Tarn!

Le Terrible de Penne

Afortunados nuestros padres y abuelos que tenían en su pueblo personajes a todo color, que aportaban una brizna de fantasía, de originalidad o de peculiaridad. Entre los afortunados, un habitante de Penne d’Albigeois del siglo XIX.

En el pueblo podréis apreciar las ilustraciones o bien, encontrar el libro de Christian Mathieu sobre Alexandre Viguier, «Le Terrible de Penne», el Terrible 19 R.

Viguier adquirió un sólido renombre al subir hasta París en la época en la que solo se utilizaba la voz para el eco.

Libro a la venta en la Oficina de Turismo

Portrait du Terrible de Penne

Un recuerdo repleto de peculiaridad, ¡en Penne!

biscuits croquants, de cordes

Nuestra especialidad de Cordes: el «croquant»

Esta pequeña y delicada galleta es básicamente de almendra. Un dulce fino que se comparte tranquilamente, para degustar al estar bien instalado y tomarse el tiempo necesario para disfrutar de esta delicia.

Emblema de la ciudad de Cordes sur Ciel, en el siglo XVII, los almendros proliferaban y no se sabía qué hacer con tales cantidades recogidas.

Estos «croquants», elaborados por nuestros artesanos, acompañan admirablemente buenos caldos elaborados por nuestros bodegueros.

Hacer crujir Tarn con los dientes

Los «responchons»: ¿qué son?

A los locales les encantan… Pero solo «los mejores habitantes saben cocinarlos…».

Los famosos «responchons», pronunciados también como «respounchous», son plantas salvajes que nacen en los sotobosques, a lo largo de los taludes. Se parecen a los finos espárragos que trepan, y se pueden cocinar con otro aderezo

para enriquecer la preparación.

Para la degustación, ¡mejor donde saben hacerlos! El «responchon» es un plato típico del mes de abril.

panier de respounchous

¿Conocéis nuestro signo distintivo del sur de Francia?

Escuchad nuestro acento acogedor y melódico, quedaréis encantados por nuestro «Rouuuuuuuuu….lemeng»

¡Pero cuidado, el acento es contagioso!